Colpsic

Noticias

Declaración del Colegio Colombiano de Psicólogos sobre el Decreto 538

Bogotá, D.C., 14 de abril de 2020

 

Declaración del Colegio Colombiano de Psicólogos sobre el Decreto 538

Bogotá, 14 de abril 2020

 

1. Según lo señalado en la Ley 1090 de 2006, los psicólogos somos profesionales que nos desempeñamos privilegiadamente en el campo de la salud y, de acuerdo con el principio de solidaridad establecido en el artículo 10 de la Constitución Nacional, estamos en condiciones de participar según nuestro conocimiento, competencias y experiencia profesional en el marco de la emergencia por el COVID-19. En este contexto, el Colegio Colombiano de Psicólogos (Colpsic) conformó el 11 de marzo de 2020, el Equipo de Respuesta Psicológica al brote de Coronavirus, ERP-COVID19; equipo que viene trabajando desde ese día en varias líneas de acción, a través de los once (11) capítulos regionales de Colpsic para contribuir a preservar y promover la salud mental de las personas y de la población afectada profundamente por la pandemia.  

2. Psicólogos hospitalarios, psicólogos de la salud, psicólogos sociales y comunitarios, psicólogos de emergencias, psicólogos educativos, psicólogos jurídicos y de otros campos, trabajan durante la pandemia en Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), entidades oficiales o hacen trabajo de campo o de apoyo psicosocial en diversas comunidades. Al igual que la totalidad del personal de salud y administrativo que atiende personalmente la emergencia (bacteriólogos, médicos, enfermeras, camilleros, conductores de ambulancias, porteros y demás), los psicólogos requieren que sus empleadores les garanticen el suministro de los Elementos de Protección Personal (EPP), se les realicen las pruebas diagnósticas o los exámenes que determinen su inmunidad al virus y se tomen las demás medidas de bioseguridad que les permitan cumplir sus funciones a la vez que previenen el contagio personal y de la comunidad.

3. Como resultado de la implementación en las últimas décadas del modelo de aseguramiento en salud de la Ley 100 y al igual que los demás profesionales y trabajadores que hacen parte del talento en salud, los psicólogos han sido contratados mayoritariamente por la modalidad de “prestación de servicios”, en condiciones laborales precarias y con remuneraciones totalmente inequitativas. En la situación actual, la premisa fundamental para que el talento humano en salud enfrente la pandemia con la motivación, vocación de servicio y completa dedicación que exige la extraordinaria y desbordante dimensión del problema, además de contar con los elementos de protección personal, es el que el personal de salud tenga aseguradas condiciones laborales y salariales justas.

4. En lo que nos concierne directamente, los psicólogos estamos atendiendo ya en su complejidad y en distintos niveles de intervención la pandemia de problemas mentales que ha generado el COVID-19; y tenemos la responsabilidad de contribuir a atenderla en el futuro inmediato y a largo plazo. El gobierno del Presidente Duque debe tomar medidas inmediatas y efectivas que se concreten en la realidad, para que se empleen en condiciones justas los psicólogos que se necesitan en este periodo de exacerbación de todo tipo de problemas mentales en los más diversos grupos poblacionales (y si la preocupación principal es el impacto de la pandemia sobre la economía, es sensato tener en cuenta que el comportamiento individual y colectivo, objeto de la psicología, es un factor económico determinante). No hacerlo es enviar el mensaje que la salud mental en el combate a la pandemia no es importante para el gobierno, como lo está percibiendo la comunidad psicológica actualmente.  

5. Por lo anteriormente expuesto, el Colegio Colombiano de Psicólogos considera que el Decreto 538 expedido por el gobierno se queda corto y no resuelve los problemas de fondo que caracterizan la situación actual. Como corresponde a la naturaleza y dimensión de la presente emergencia, se necesitan medidas extraordinarias concretas de aplicación inmediata que definan con precisión condiciones de empleo, laborales y salariales para el talento humano en salud y los recursos excepcionales (nuevos) que garanticen esas medidas laborales y la protección del personal de salud que enfrenta la pandemia. En el Consejo Nacional de Salud Mental presentamos hace dos semanas nuestra propuesta de implementación de la política de salud mental durante la pandemia, la cual fue bien recibida por el Ministerio de Salud; pero si no se materializa, o simplemente se busca acomodarla al actual sistema de salud que no otorga ninguna prioridad ni a la salud pública ni a la salud mental, el impacto psicológico de la pandemia tendrá gravísimas consecuencias como ya es evidente en ciudades como Wuhan o Nueva York. Hacemos votos porque el Ministerio de Salud haga suyo el lema de la OMS: “Sin salud mental, no hay salud”.

 

Bernardo Useche Aldana, PhD

Presidente, Colegio Colombiano de Psicólogos

Declaración del Colegio Colombiano de Psicólogos sobre el Decreto 538
Volver