La Ley 1090 de 2006 marcó un hito para la Psicología en Colombia al reconocerla como ciencia y profesión y establecer el marco para su ejercicio responsable, ético y basado en criterios científicos.
La norma protege el bienestar y la dignidad de las personas, orienta la relación entre profesionales y usuarios, establece deberes como la confidencialidad y el respeto por los derechos humanos, y define principios para el ejercicio profesional, la investigación y la actuación ética.
A 20 años de su promulgación, sigue siendo una referencia fundamental para fortalecer una Psicología comprometida con las personas, la sociedad y la calidad de vida.


