El sueño de calidad hace referencia a la evaluación subjetiva que cada quien realiza respecto a su propio sueño, para tener un sueño de calidad, se debe haber tenido una buena experiencia, tanto agradable como satisfactoria, en la noche mientras se dormía. Para realizar esta evaluación subjetiva se debe tener en cuenta la conciliación (cuánto tiempo tardamos en dormirnos), la duración (cantidad de horas que se duerme) y la continuidad de este mismo (si existieron interrupciones o no durante el sueño).




